tres diálogos breves y cotidianos en español que muestran la diferencia entre el imperativo afirmativo y el imperativo negativo en contextos habituales.
Diálogo 1: En la cocina (Entre dos amigos/compañeros de piso)
- Carlos: Oye, ¿me ayudas a preparar la cena?
- Sofía: Claro. Dime qué hago.
- Carlos: Primero, lava las verduras y corta el tomate en cubos. Pero ¡cuidado con el cuchillo!, no te cortes.
- Sofía: Vale. ¿Añado sal a la salsa de una vez?
- Carlos: No, no le pongas sal todavía. Espera a que hierva.
- Sofía: Perfecto. ¿Y la mesa?
- Carlos: Ponla si quieres, o tráeme los platos y yo lo hago.
Diálogo 2: En la oficina (Entre una jefa y su empleado — Uso formal Usted)
- Sra. Gómez: Martín, necesito que revise este informe antes de la reunión de las tres.
- Martín: De acuerdo, Sra. Gómez. ¿Lo imprimo ahora mismo?
- Sra. Gómez: No, no lo imprima aún. Léalo primero en la computadora y corrija los errores que encuentre.
- Martín: Entendido. ¿Le envío un correo cuando termine?
- Sra. Gómez: Sí, envíemelo por correo, pero no tardé demasiado, por favor. Lo necesito antes de las dos.
Diálogo 3: Un consejo de salud/bienestar (Entre dos amigos)
- Lucía: Tengo un dolor de cabeza horrible y estoy muy estresada.
- Mateo: Apaga la pantalla del teléfono un rato y descansa. No te quedes mirando las redes sociales.
- Lucía: Es que tengo mucho trabajo pendiente...
- Mateo: Hazme caso, Lucía. Tómate un vaso de agua, respira hondo y no pienses en el trabajo durante veinte minutos. Te va a hacer bien.
- Lucía: Tienes razón. Voy a recostarme un momento.
¿Te gustaría practicar creando un diálogo sobre alguna otra situación específica (como pedir indicaciones en la calle o hacer compras)?
Nenhum comentário:
Postar um comentário